Distinguir la respuesta de la evasiva, y el dato de la promesa.
En una entrevista política vale la pena fijarse en tres cosas: si la persona respondió lo que se le preguntó, si dio datos que se puedan comprobar y si hizo compromisos con fecha.
Una respuesta larga no siempre es una respuesta completa. Cuando una pregunta se esquiva, eso también es información.