Exposición de motivos, articulado y transitorios: las tres partes que conviene revisar antes de opinar.
Una iniciativa de ley suele tener tres partes. La exposición de motivos explica por qué se propone el cambio; el articulado es el texto que de verdad cambiaría la ley; los transitorios dicen cuándo y cómo entra en vigor.
La regla más útil: lo que obliga es el articulado, no la exposición de motivos. Una buena intención escrita al inicio no sirve si el texto de los artículos dice otra cosa.
También vale la pena revisar si la propuesta dice de dónde saldrá el dinero para cumplirla.